Cuando un paciente se enfrenta al Centro Base o al INSS en los procesos de discapacidad y de incapacidad laboral respectivamente, se entregan unos informes y se realiza una entrevista por parte del EVO (Equipo de Valoración y Orientación del Centro Base) o el EVI (Equipo de Valoración de Incapacidades).

 

Hay muchas personas que, erróneamente, se piensan que la entrevista clínica que te realizan es el paso más determinante. Y, obviamente, no vamos a quitarle su importancia. Por supuesto que les aporta información y les ayudará a dictar una resolución. Sin embargo, es importante aclarar que el verdadero peso recae en los informes.

 

Por ello, es fundamental, y los peritos médicos lo recalcamos mucho, entregar informes que sean completos y exhaustivos y en los que se aporten argumentos y conclusiones sólidas, para ayudar al Centro Base y/o al INSS a comprender el verdadero impacto que tienen las patologías que padece un paciente en su día y a día y en su profesión.

 

Vamos a ver la diferencia entre los distintos informes que se entregan:
  • Informes clínicos: informes realizados por los médicos que llevan la patología (reumatólogo, neurólogo, internista, médico de atención primaria, nefrólogo, etc.).
  • Informes médicos periciales: principal herramienta de trabajo de los peritos médicos y tienen como requisito imprescindible ser objetivos, imparciales y veraces.

Es lógico que, cuando se inicia el proceso de discapacidad o incapacidad, el paciente aporte los informes que le han realizado sus médicos, es decir, informes clínicos.

 

Pero, ¿qué ocurre normalmente con estos informes en este tipo de procesos?

Los informes clínicos suelen ser insuficientes y escuetos de cara a los procesos de incapacidad laboral y discapacidad ya que sólo se limitan a poner la patología, los síntomas, el tratamiento y la evolución en cada revisión.

 

Por el contrario, los informes médicos periciales son informes en los que:
  • Primero, se exponen los antecedentes y se desarrolla la cronología de los hechos que se van a valorar.
  • Segundo, se realiza un análisis muy minucioso y detallado de toda la documentación aportada por el paciente, incluyendo todos los informes clínicos, ofreciendo argumentos sólidos.
  • Y finalmente, se aportan unas conclusiones sobre el caso en cuestión.

 

En resumen, el concepto principal de este artículo es insistir en la importancia de presentar unos buenos informes, sean clínicos o periciales, ya que son la pieza clave tanto en la valoración de la discapacidad como de la incapacidad laboral.