Para poder cubrir nuestras necesidades, la mayoría de las personas nos vemos obligadas a desarrollar una actividad profesional durante la edad laboral. Y es importante tener en consideración que para poder desarrollar de forma óptima un oficio, no solo se requieren una serie de aptitudes sino que también es necesario tener un determinado estado de salud.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se define la salud como “el estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Por lo tanto, se podría decir que una incapacidad laboral hace referencia a las alteraciones de dicho estado de salud que interfieren con la capacidad para trabajar del sujeto.

Un concepto importante que debe recalcarse es que no todas las alteraciones del estado de salud van a producir una alteración de la capacidad laboral. Es decir, no toda alteración del estado de salud va a ser subsidiaria de una incapacidad laboral. En muchos casos, el trabajador puede continuar desarrollando su actividad profesional con normalidad o con ciertas adaptaciones.

Sin embargo, cuando las alteraciones limitan o impiden el desempeño del trabajo habitual, sí podrán ser subsidiarias de procesos de incapacidad laboral.

Tipos de incapacidad laboral

A grandes rasgos, existen dos dos tipos de incapacidad laboral:

  • Incapacidad laboral temporal:

    Comúnmente conocida como “baja laboral”, se da cuando hay una alteración que interfiere con la capacidad laboral del sujeto, pero de forma transitoria. Durante este tiempo, el trabajador recibe tratamiento médico con el objetivo de recuperarse y reincorporarse a su puesto de trabajo.

  • Incapacidad laboral permanente:

    Se produce cuando la alteración de la salud que interfiere con la capacidad laboral del sujeto tiene un carácter crónico o permanente, o se prevé que se prolongue de forma indefinida en el tiempo.
    En caso de incapacidad permanente, el trabajador puede perder total o parcialmente su capacidad laboral, y es necesario valorar el grado de incapacidad correspondiente: parcial, total, absoluta o gran invalidez.

En AB Perito Médico, la Dra. Ana Benito, especialista en valoración del daño corporal e incapacidades, analiza cada caso con rigor médico y objetividad para determinar si es preciso iniciar un proceso de incapacidad laboral.